No es para regenerarnos, ni para perdonar nuestros pecados.
- Es seguir el ejemplo de Jesús (Mt 3:13-16).
- Es cumplir las órdenes de Jesús (Mt 28:19).
- Es un pacto de fidelidad a Jesús—en el nombre de Jesús.
- Es un símbolo de purificación del pecado por medio de Jesús (Hch 22:16).
- Es un símbolo de sepultura, resurrección y nueva vida en unión con Jesús
(Ro 6:4).
